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martes, 15 de octubre de 2013

‘Popeye’, fuente de maldad

Por Katia Vásquez

Un hombre sin prudencias, capaz de secuestrar a personajes políticos, causar daño e impacto a la sociedad colombiana, sembrar terror, asesinar a multitud de personas por orden de su superior, Pablo Escobar, y, lo que es peor, está  pronto a obtener la libertad, después de hace, aproximadamente, 20 años de prisión, con cierto apoyo de algunos habitantes de la población, después de todas las atrocidades cometidas y con el rechazo de otros, este es el caso de Jhon Jairo Velásquez Vásquez, ‘Popeye’, un criminal de mando medio.

Alias ‘Popeye’, un hombre que, sin escrúpulos, dice creer y tener fe en Dios, que con su ayuda lo liberara de todos los pecados cometidos en los largos años de su vida jugando el papel de villano, tuvo el valor para confesar ante los medios masivos de Colombia, que fue el causante principal del asesinato de unas 300 personas y cabecilla para ayudar en la muerte de otras 3.000. Esto hace que uno se pregunte, ¿qué persona es capaz de vivir tranquilo después de tantas crueldades?


En medio de las confesiones que hace Jhon Jairo Velásquez Vásquez, se encuentran algunas respuestas a las dudas de muchos colombianos afectados directamente por el conflicto armado a mano del mayor criminal de la historia de Colombia, Pablo Escobar, dando señal a los motivos y circunstancias que llevaron a los asesinatos que han causado conmoción en el país  y de aquellos crímenes que fueron realizados sin explicación coherente del porqué.

Y, también, reconoce que no puede borrar su pasado, pero ¿podrá haber recapacitado en sus años de cárcel que en realidad los crímenes no valen la pena?, tan solo queda esperar si después de salir libre seguirá insistiendo en ser aceptado en la sociedad como un hombre del común o, por el contrario, va a seguir siendo reconocido como el malo de la película.


El caso del campeón del delincuente que, por su buena conducta en la cárcel, logró una rebaja de pena, que quiso intervenir con niños para darles charlas en la parte de ‘no violencia’, aun siendo rechazado, hace propagar duda en cómo se hace justicia en nuestro país, si se le da todo el peso a los que cometen faltas leves, por llamarlas de este modo, al incumplimiento de normas de tránsito, riñas callejeras y se les perdona a aquellos que asesinaron, secuestraron, violaron y torturaron, rebajándoles la encarcelación con la reducción de años en la condena.   

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